Al sentirte culpable perdiste de vista tu santidad y tu hogar. Tu culpa te creó enemigos, lucha y sufrimiento. Pero aun en medio del caos sigues siendo el Hijo de Dios y tu impecabilidad te protege. Puedes recupera la cordura y tu paz.
Al sentirte culpable perdiste de vista tu santidad y tu hogar. Tu culpa te creó enemigos, lucha y sufrimiento. Pero aun en medio del caos sigues siendo el Hijo de Dios y tu impecabilidad te protege. Puedes recupera la cordura y tu paz.
Gracias.!! Es hermoso y alentador saber que en medio del “caos” somos Hijos de Dios y el recordar nos trae cordura y paz ??