La demencia te ata a innumerables leyes que coartan tu libertad y convierten tu vida en una carrera de obstáculos mayores que tus fuerzas. La primera vez que escuche que solo me gobernaban las leyes de Dios creo que crecí. Había estado arrugado y aplastado por tantas otras leyes foráneas que sentí como se aligeraba mi espalda y aún ocurre cuando lo repito; Solo me gobiernan las leyes de Dios.
Mi consulta siempre ha sido: Yo por supuesto me dejo guiar por el Espíritu Santo y su Voluntad, eso lo hago cada manana y en la noche doy gracias. Cómo me salgo de la realidad que se supone yo he creado, del pago de las deudas, del vacío de la reciente muerte de mi madre… es ahi donde me gustaría que me expliquen. gracias!