Ves en el mundo reflejados tus propios pensamientos de ataque y de ello es de lo que te quieres proteger. Nada de eso es real, parten de ti mismo. Tu fabricaste lo que temes, no es real, alégrate de poderte escapar.
Piensas que las cosas solo tienen una forma de verse porque la aprendiste en el pasado y la ves repetida. Esa es tu limitación. Recuerda, tú se la diste, no es real. Decídete a verla de otra manera, aumenta tus posibilidades.
Estás viendo un mundo que no existe, lo ves porque lo pensaste y lo pensaste porque querías verlo, es tu ilusión, eso no es ver. Decídete hoy a ver y no piensas que por ser tan mínimo el esfuerzo que se te pide el resultado no tendrá valor, verás tu...
Puede parecer sorprendente que tu mente esté unida a la de los demás, pero es la única manera de explicar la coincidencia de las experiencias. Por mucho que quieras defender tu especialidad, no tienes pensamientos privados.
Compartes tu manera de ver las cosas, eso oculta a la falta de significado que tiene y aporta normalidad a la excepcionalidad de la vida que llevas.
Si no tienes pensamientos neutros y lo que ves es su representación, nada de lo que ves es neutro. Tu pensamiento fabrica tu mundo, lo llena de contenido y no al contrario, él es la causa de lo que percibes. Fundamental que recuerdes esto.