Sabes que una tentación es algo prohibido, pero olvidas que vives constantemente en ellas y de ellas te vales para disimular tu única naturaleza. Mientras tengas hambre, sueño o necesidad de respirar, no puedes sospechar que eres el Hijo de Dios.
Tus proyecciones de culpa han llenado el mundo de dolor, pero eres santo, no puedes dejar de ser el Hijo de Dios. No sigas viviendo al margen de la verdad. Levanta la cabeza para que la luz de tu frente ilumine el mundo que emerge renovado por tu perdón.
Tú, que hiciste un mundo de culpas y miedo en un intento loco de olvidarte de tu naturaleza. Tú, que adjuraste de tu santidad y te aliaste con la locura no pudiste perder la Luz de tu nacimiento, ella es tu esperanza y la del mundo con el que intentaste...
No estamos acostumbrados a escuchar la verdad, este mundo no contiene ni una sola pues nació para oponerse a ella, así, decimos que lo que nace muere, pero tú, que no naciste jamás, sino que fuiste creado no puedes morir, aunque lo aparente, pues la Luz de tu creación...
¿Crees que pudiste perderle, y Él a ti por un despiste tuyo? ¿Crees que es fácil romper la Creación? ¿Crees qué está a tu alcance hacerlo? Si quieres comprender la locura de tu vida empieza a considerarla un sueño. Dios no rompió Su comunicación, te habla todo el...
No puedes romper tu conexión con Dios, no obstante, si pudieras hacerlo, desaparecerías, por tanto, si te sientes vivo, es que aún estas con Él y si es el caso, solo tienes que preocuparte por restablecer únicamente tu conexión con Él, las la ocultan.