“He inventado el mundo que veo”. -Después de leer cada mañana la lección tengo que pararme a respirar. Hoy hasta me siento. Y prosigue-: “No eres víctima del mundo que ves porque tú mismo lo inventaste”. – ¡Ay! además de sufrirlo tengo que escuchar que soy su...
“No soy víctima del mundo que veo”. Es una declaración de independencia en toda regla. Si lo que veo son mis propios pensamientos en forma de venganza o de ataque, aunque por la costumbre no lo distinga, no puedo ser víctima de lo que veo, soy su autor. Cambia la cosa...
“Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente”. Esta frase hace que me sienta más completo y seguro. Ayer fue el pilar de la visión lo que puse, hoy me dice que es el trampolín. “Por medio de esta idea el mundo se abrirá ante ti, y al contemplarlo verás...
“Dios está en todo lo que veo”. Me apunta una perspectiva inusitada, sin fondo. No lo aparenta. “Ciertamente Dios no está en una silla tal como tú la ves”. Así me saca de mi estupor. Por eso debo repetirla hasta cambiar mi visión. Puede que Dios esté en todo lo que...
“Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera”. Un paso más sobre lo de ayer. Leo que se trata de hacer una serie de compromisos definitivos y aporta una novedad extraordinaria; “El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. Si...
“Por encima de todo quiero ver”. -Siempre me sorprende ¿qué es lo que hago sino ver? Y viene el recuerdo de lecciones pasadas; “lo que veo es una forma de venganza, no veo lo que más me conviene… ” y me entran unas enormes ganas de querer ver por encima de todo....