Comienzo ciclo : a definir

Plazas disponibles : 50 Coste por módulo : 100 €

Repetición de módulo : 60% coste mensual.

MAS INFO : marianaucdm@gmail.com

 

 Objetivo

       La idea de hacer un  segundo  ciclo ha  surgido  de  la propia  necesidad  que  el crecimiento de la Escuela ha ido  demandando. Son muchos los alumnos que nos la estaban pidiendo, pero  ha sido  mi propia exigencia personal con el Perdón  de  Dios,  la  que  me  ha  llevado  a  realizar  las
ampliaciones  realizadas  hasta  ahora  y  sobre  todo a esta última;  la  formalización  de  un  nuevo  ciclo  de  estudio  y  profundización  en  el  Perdón  de Dios a través, e iniciándonos con la psicoterapia y acabando en la intensidad de la oración como último paso de este Perdón de
Dios.
Es mi deseo y necesidad de aprender este Perdón lo que me mueve a enseñarlo, que vaya por delante, y he comprendido  que quien  quiere  aprender  a  perdonar  con  el  Perdón  de  Dios  y  llevarlo  hasta  las  últimas consecuencias, busca recuperar su santidad.
Ahí me he quedado. Ese es entonces el objetivo de este último ciclo, y por tanto, de toda la escuela; nuestra santidad, descubrirla de nuevo, hacer uso de ella aquí.
De siempre se han considerado santos a quienes “hacían” milagros. Esa es la condición  que  la  iglesia pide para  canonizar y  elevar a los altares  a sus fieles y resulta  que eso  mismo es  lo que  estamos  aprendiendo y enseñando; a  hacer  milagros. Al  fin  y  al  cabo, estamos  estudiando  Un  Curso  de  Milagros  y si lo hacemos correctamente  esa  debe ser  la consecuencia, los  milagros en nuestra vida. Era verdad, estaba bien puesto su
título, no fue una mala idea. Si estudiamos un Curso de Milagros hemos de acabar haciéndolos, no es entonces una exageración pretender  hacerlos, simplemente  es muestra  de buenos  estudiantes alcanzar  el objetivo del curso que se está practicando, cuando no acabamos ahí es porque lo hemos usado para otras cosas.
Me gusta verme en este punto y acompañado de los primeros espartanos en quienes me apoyo. El milagro es la  consecuencia del  Perdón de Dios  y nada más  lo es. Si no  se perdona, no  llegan, no  hay otro camino ni otro ingrediente, el  Amor  no lo es, ya  anduvimos despistados, ya pasamos ese sarampión. Acercarnos al Amor que somos es el objetivo de los milagros, por eso  el Padre  los puso  a nuestro  alcance a través del Su Perdón. Pongamos las cosas en orden para no perdernos con nuestras propias palabras.
No sé cuántas personas responderán la llamada a profundizar en el Perdón de Dios ni cuántas finalizarán este  nuevo  ciclo de  entrenamiento  mental. Su  objetivo no  es formar  sanadores de  enfermedades, de ruinas económicas, mediadores  de nuestros  descalabros  amorosos, conseguidores, en fin, de todas las necesidades que nuestra vida aquí presenta, aunque todas esas cosas ocurrirán, nuestro objetivo no será mejorar el mundo, sino  aprendernos su   inconsistencia y su  fácil  manejo. Este  mundo  que  parece que nos  manda no es real y podemos acabar con todo el sufrimiento, porque somos el Hijo de Dios, no sus esclavos.
Ahora  estamos preparados para iniciar  este ciclo, tenemos  la estructura  precisa para acompañar a los estudiantes que inicien este sacerdocio  desde la obediencia  a su Ser interior y  lo que nos quede por completar lo iremos haciendo sobre la marcha, como hasta ahora.

Temario

Este segundo ciclo se centrará en afianzar los tres puntos fundamentales que un
maestro terapeuta con vocación de santidad, debe tener perfectamente claros;

– A/ Manejo fluido con la psicoterapia (perdón guiado)
– B/ Solvencia con la teoría básica de Un Curso de Milagros.
– C/ Oración.
El primer punto se centrará en:

A/ Hacer un número determinado de psicoterapias tuteladas a terceras personas, a la vez que, de la mano de los tutores, practicaremos  el seguimiento  de las que  hacen los alumnos  de la propia  escuela, de forma que podamos apreciar los errores básicos y más comunes.
Finalizaremos con varias psicoterapias públicas, de forma que acabemos de pulir y poner de manifiesto nuestra  confianza en  el Espíritu. Todo  maestro  debe estar  preparado  para facilitar los milagros que le sean solicitados en privado y públicamente.
Hacer en público este perdón guiado es la mayor muestra de confianza que podemos ofrecernos.

B/ La parte teórica consistirá en la preparación individualizada de los temas que se dan en la escuela, desde los cimientos hasta la oración. Deben conocerse profundamente para  tener las bases de la razón bien aseguradas. El estudio y la  razón han  de ir por  delante, si  queremos que nuestra devoción vaya bien dirigida. Nadie puede
salir de la escuela dependiendo de las opiniones externas, sino que su propio Maestro interno ha de ser en todo momento su  guía. Para comprobar  la preparación, se  deberá hacer exposición de uno o dos temas elegidos al azar.
Para facilitar esta preparación podrán asistir a las clases teóricas de otra escuela completa si creen que lo necesitan.

C/ Finalmente acabaremos con otro módulo que complete los dos anteriores.
Aprenderemos a sostener el perdón de forma que ningún milagro se nos pierda. Aprender a sostenerlo para evitar el retroceso por causa de las tentaciones, será una última tarea. Para ese menester usaremos la oración como último recurso de perdón, la última herramienta.

Condiciones de acceso

A los efectos de “suspensos” innecesarios y retrasos en la promoción de los módulos que componen este segundo ciclo, los candidatos deben cumplir estos requisitos:

-Haber realizado al menos dos módulos, dos, de la Escuela de Terapeutas.
-Estar  en  disposición  de  declararse  maestro  de  Dios. Es  decir, haber  estudiado  al  menos  una  vez  los documentos del Curso; Texto, Manual del Maestro y anexos a la Psicoterapia y Canto de la Oración, así como haber completado los ejercicios del Libro de Ejercicios.
-Haberse estudiado el Manual para una Psicoterapia y El Libro del Perdón de Dios.
La impaciencia  es  del  ego, no  tengas  ninguna duda. Si  sientes prisas, aunque parezcan santas o creas muy costosas las condiciones de acceso, ya sabes a que maestro estás escuchando. Aparca tus juicios, pon en valor tu obediencia y  comienza en  ese mismo instante el nuevo aprendizaje que te propones, agradece a tu Maestro interno  tener delante  la posibilidad  de acércate  de Su mano  a tu santidad. No  elijas otro  camino que el de la obediencia, es el más corto y el que seguimos todos los que componemos el equipo que te va a recibir.

Tiempos

Comenzaremos en … del 2…con las primeas prácticas de psicoterapia y no sabemos cuándo vamos a acabar…
En …………. nos incorporaremos al módulo de la siguiente escuela, al objeto de reforzar los conocimientos teóricos y estar preparados para la exposición de los temas que nos correspondan, que será al acabar este en …….
Ese mes debería ser también para las psicoterapias públicas.
Cada una de estas tres pruebas deberán  pasar el control de  los tutores, si una no se supera y no se cumple el objetivo, deberá repetirse hasta lograrlo. No es digno de un espartano rendirse, no importan las veces que deba levantarse del suelo, ya la vida nos dio muchos revolcones, venimos curtidos para escuchar sin desmoralizarnos o  sentirnos  humillados;  -“vuelve a estudiar”, aún no  estás preparado- . No  se  va a  mentir a nadie, no se va a ayudar a pasar  de módulo  siendo deshonestos  con el espíritu de la Escuela, que  vaya esto  por  delante, pero se acompañará a cada uno a tratar de corregir las deficiencias hasta sacar el brillo que alienta en nosotros.

Finalizando…

Ojalá podamos formar maestros estudiantes comprometidos con el mensaje de Jesús, santos, sin mezclas, sin complejos, sin  concesiones  al  mundo, una  casta  decidida y  dispuesta  a  desactivar  el miedo  que  atenaza nuestros corazones mediante el Perdón de Dios, para ver alumbrar dentro de nosotros el amanecer perpetuo al que pertenecemos.
Mientras he estado sosteniendo este proyecto en mi mente, viéndolo crecer y expandirse, me daba cuenta que  en  última  instancia  lo  que  perseguía  era  preparar  santos,  parece  una  exageración,  pero  no  voy  a engañarme, es la necesidad que siento. Extraño mi santidad, la echo de menos, me falta, en mí y en los demás. Es urgente  acabar  con  su  ausencia. Hay  formaciones  de  todo  tipo;  de  prosperidad, de autoafirmación, de sanarse así mismo… nunca  escuché  esta y puede hacerse, solo los santos son felices y esa es la función que nuestro Padre nos dio, seamos santos para ser felices, seamos obedientes.
Ya comenzamos diciendo que los santos hacían milagros, no hay que andar mucho más, aquí se enseña y se aprende a hacerlos. Que no nos atemoricen las palabras ahora, nos reconocemos en ese derecho y tenemos la capacidad  por ser  los Hijos  de Dios. Santo es  lo que aspiro  ser, no puedo  enseñar menos que eso y no es blasfemia, sino sensatez, es obediencia.
Es un llamamiento para los que quieran encontrar como nosotros su santidad, para vivirla, y la de los demás junto  con  la  nuestra, como  único  objetivo, no  triunfar en  este mundo ni mejorarlo sino perdonarlo, buscamos personas  que  quieran  dejarlo  atrás,  pero  no  desde  la  teoría,  sino  desde  la  densa  sensación  que  da  el agotamiento  de  los  materiales. Esa  santidad  que  al  escuchársela  uno  mismo  por primera vez se reconoce
como la solución que ha venido procurándose siempre, pero en objetivos enloquecidos.
La santidad, la santidad, la santidad, ¿no era eso lo que añorábamos?
Con la ayuda del Espíritu y siempre bajo Su guía nos embarcamos.

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